He visto como vigila, aprecia la situación, con garbo y una mirada que transluce milenaria experiencia. Quizás finalmente he comprendido lo que es altura de mira.
Ella representa las mujeres de su campo, impone su presencia en gesto y mirada, pocas veces se escucha su voz, para tal posicion se requiere escuchar el doble de lo que se habla, la anatomia claramente nos lo demuestra, ella sabiamente lo aplica.
No basta conocer tres o cuatro idiomas, talvez muchas formas de decir lo mismo o solo una forma para decir muchas cosas, mejor es hacerse entender sin decir palabra. Su porte, mayor al promedio, su rostro orientado hacia el cielo, sus ojos semicerrados, movimiento de cejas y manos.
Todo es lento, harmonico, hipnoticamente tranquilizador. A cada contacto crece el respeto, disminuye distancia, se mantiene la admiracion. Cleopatra, Elizabeth, predecesoras en historia no comparten el destino de su fiel representante, a su vez madre de varios y velando por el destino de tantos, solo aspira estar en las paginas de los censos locales, no de los libros de historia, optar a algo en la repartija semanal. Quedará en mi historia y de los como yo fueron sorprendidos por lo que significa ser tocado por alguien que no tiene conciencia de su estirpe y por esto se distingue.
Que las mujeres de ébano dejen su huella, silente, en mi o en otros, por generaciones.
Ella representa las mujeres de su campo, impone su presencia en gesto y mirada, pocas veces se escucha su voz, para tal posicion se requiere escuchar el doble de lo que se habla, la anatomia claramente nos lo demuestra, ella sabiamente lo aplica.
No basta conocer tres o cuatro idiomas, talvez muchas formas de decir lo mismo o solo una forma para decir muchas cosas, mejor es hacerse entender sin decir palabra. Su porte, mayor al promedio, su rostro orientado hacia el cielo, sus ojos semicerrados, movimiento de cejas y manos.
Todo es lento, harmonico, hipnoticamente tranquilizador. A cada contacto crece el respeto, disminuye distancia, se mantiene la admiracion. Cleopatra, Elizabeth, predecesoras en historia no comparten el destino de su fiel representante, a su vez madre de varios y velando por el destino de tantos, solo aspira estar en las paginas de los censos locales, no de los libros de historia, optar a algo en la repartija semanal. Quedará en mi historia y de los como yo fueron sorprendidos por lo que significa ser tocado por alguien que no tiene conciencia de su estirpe y por esto se distingue.
Que las mujeres de ébano dejen su huella, silente, en mi o en otros, por generaciones.
Dedicado a las sufridas mujeres que he conocido.